hay mucho motivos para visitar el Duero: paisajes deslumbrantes, visitas a fincas históricas y acogedoras, catas de vinos magníficos, paseos en barco, en coche o en un tren a vapor del siglo XIX, golf, equitación, piragüismo, visitas a museos y palacios, aldeas históricas y miradores cerca del cielo .
refinamiento y tradición popular, casas señoriales y alegres vendimias, gastronomía variada, vino para todas ocasiones …..el Duero tiene todo para encantarle.